Argitasun Centro Psicoterapéutico

Argitasun

Cómo me crearon

Yo, Argitasun, voy a contar una historia. La historia de Aitziber y Gorka. Y cómo de ese vínculo surgí yo“.

Aitziber y Gorka se conocieron en el curso de Máster en PNL. Al inicio, les pidieron que eligieran una persona que realizara un rol de guía. El objetivo era que uno acompañara en el proceso de la otra persona. Aitziber se prestó a ser guía de Gorka, y Gorka la eligió.

En ese proceso se dieron cuenta que ambos tenían trabajos que les proporcionaban mucha estabilidad económica pero con los que no se sentían totalmente satisfechos. Empezaron a ver que no estaban viviendo los valores en sus respectivos trabajos pero también se dieron cuenta de que ambos compartían valores similares respecto a esa área de sus vidas. Para ellos eran importantes valores como la honestidad, la confianza, la cercanía, el acompañamiento, la comunicación, la libertad, el compromiso, la profesionalidad, la creatividad, la flexibilidad. También pudieron reflejarse uno en el otro respecto a la pasión y vocación, en lo que a autoconocimiento y acompañamiento se refiere. Cada uno había adquirido herramientas en diferentes cursos, másteres, carrera, desarrollo personal, trabajos y sus propias vidas.

Con el objetivo de poder vivir sus valores y poder ganarse la vida ayudando a la gente que quiera ser acompañada en su proceso de cambio personal, se pusieron manos a la obra y decidieron comenzar a trabajar juntos. La semilla de donde yo iba a crecer se había sembrado.

El primer paso fue encontrar un lugar para mí, una oficina donde comenzar la actividad. La encontraron y comenzaron a reunirse un día a la semana. Compaginaban esta actividad con sus trabajos. En uno de estos encuentros decidieron ponerme nombre. Grupo Psicoterapéutico Argitasun. Mirándoles me recordaban a cualquier pareja decidiendo el nombre que iban a poner a su bebé. Estaba seguro de que tendría unos buenos padres.

Más adelante vieron que para verme crecer grande y sano tendrían que invertir más tiempo y energía en mí. Es decir, mimarme un poco más. Entonces tomaron la decisión que me hizo ver hasta qué punto sentían amor por mí. Aitziber y Gorka decidieron dejar sus trabajo para volcarse plenamente en mí. Habían decidido lo desconocido a lo conocido. La ilusión a la seguridad.

La gente más cercana les apoyó. Confiaban en su responsabilidad y potencial. Otros temerosos les mandaron mensajes de sobreprotección. No entendían el porqué del cambio. Sentir mi misión y visión les proporcionó confianza y fuerza en esos momentos difíciles. Se ayudaron y apoyarnos entre los dos y en la gente que apostaron por ellos.

El siguiente escalón fue dirigirse al Ayuntamiento y a entidades administrativas para conocer la normativa y pasos legales a dar. La verdad es que aunque parece fácil y tuvieron ayuda, el tiempo y la energía que invirtieron en este proceso fue enorme. Aún así sabían y querían dar estos pasos para que yo estuviera cimentado en una base sólida, legal y de confianza.

Comenzaron a trabajar para que me conocieran. Me publicitaron y hicieron charlas sobre mí, en congresos y talleres. Hicieron un buen trabajo y los resultados positivos no tardaron en venir en forma de más clientes. Así que mi casa se les quedó pequeña y comenzaron a buscar una nueva casa más amplia y agradable. Tras muchas vueltas de inmobiliaria en inmobiliaria, finalmente encontraron un lugar en donde poder ubicarme. Un lugar en el que vivo en un ambiente agradable y cálido. Un hogar donde sé que podré crecer de manera segura y armoniosa.

Yo, Argitasun, me siento feliz, orgulloso y fuerte. Cuidaré de Gorka y Aitziber y la gente que venga a visitarme al igual que se que ellos cuidaran de mi. De esta manera mi luz será eterna. Mi historia continúa…